3.12.16

Primer viaje a Chile

Si tengo que hacer una pequeña devolución a Chile, le diría que: amé su gente, su cordialidad y buen ánimo; que Santiago es la ciudad con más opciones veganas que he conocido hasta ahora; y que extrañaré el dulce y sabroso mote con huesillo.
Me traje todos los colores apilados de Valparaíso en la retina, la húmeda belleza de su puerto activo, y la frescura de las olas del Pacífico en mis pies. Aún me siento envuelta en el verde montañoso y la pureza del Cajón del Maipo, y en el silencio meditativo del templo Bahá’í. Al mismo tiempo, sigo sintiéndome empujada desde atrás por la energía hiperactiva de la ciudad de Santiago, que recorrí de punta a punta en todos sus medios de transporte, desde “la” micro hasta trole y metro.

Nat, mi amiga chilena del alma, ha sido la mejor guía turística. Estos días alegres, de mucho caminar y charlar y reír, quedan muy bien guardados en mi corazón para siempre.
Mi amigo argentino, que cruzó la cordillera para quedarse a vivir del otro lado, me concedió el honor de compartir una jornada en su paraíso. San Alfonso es un mundo aparte de plácida magia.
Gracias, Chile. Gracias a todos quienes me dieron tan cálida bienvenida. Y, sin dudas, ¡nos volveremos a ver!

Natalia Peralta Páez

Fotografías: Natalia Peralta Páez
Puerto de Valparaíso y San Alfonso

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